Forum de Comercio Internacional - No.
3/2010
En este número de Forum de Comercio Internacional abordamos la
necesidad que tienen los exportadores de países en desarrollo de
cumplir con las normas internacionales, prerrequisito para entrar
en nuevos mercados, ya sean del Norte o del Sur. El ITC considera
que esa es una parte fundamentalmente importante de la
competitividad de las exportaciones, por lo cual, invertimos en
capacitar a pequeñas y medianas empresas en la materia.
Frente a la globalización de la producción y las cadenas de
suministro, cumplir con las normas internacionales es vital. Las
empresas de exportación deben desarrollar la capacidad de ceñirse a
los requisitos de calidad, seguridad, salud y medio ambiente, si se
proponen participar con éxito en los mercados globales.
La reducción gradual de las barreras arancelarias trajo
aparejado un aumento de barreras no arancelarias tales como las
regulaciones técnicas y las medidas sanitarias y fitosanitarias que
imponen los gobiernos para proteger la salud y seguridad de sus
ciudadanos, así como el medio ambiente.
Además, la proliferación de normas voluntarias y privadas sobre
cuestiones ambientales y sociales, establecidas por órganos
normativos de ámbito regional e internacional, minoristas y
consorcios también redundó en complejos retos para los
exportadores. Las preocupaciones de carácter ambiental y social
dieron lugar a normas sobre la huella del carbono y sistemas de
gestión ambiental, responsabilidad social, normas del trabajo,
seguridad alimentaria y específicos requisitos sectoriales.
La mayor 'consciencia del consumidor' en los mercados
desarrollados y la consiguiente demanda de bienes producidos ética
y ecológicamente, así como de productos 'verdes' y orgánicos
también generó un aumento de la demanda de los consumidores de
productos que cumplan con normas voluntarias y muestren su
conformidad mediante marcas de certificación.
Los exportadores necesitan apoyo de la respectiva
infraestructura nacional de calidad para cumplir con los requisitos
técnicos, obligatorios y voluntarios que son cada vez más estrictos
y no cesan de cambiar. Desgraciadamente, en muchos países en
desarrollo, la infraestructura de la calidad suele ser inadecuada y
no responde a las necesidades de los exportadores. Aun así, éstos
son reticentes a trabajar con proveedores de servicios del
extranjero a raíz de los altos costos y las dificultades
administrativas.
Establecer una infraestructura de la calidad es complejo,
oneroso e insume tiempo, pero es un elemento crucial de la
competitividad de las exportaciones. Dado que crearla requiere
mucha inversión, convendría considerar enfoques regionales. También
reviste vital importancia contar con la participación del sector
privado. Una asociación de concertación público-privada puede ser
muy útil para establecer la infraestructura de la calidad
requerida.
Adoptar un enfoque proactivo respecto a las normas, participando
e influyendo en la elaboración de aquellas relativas a productos
que son de interés nacional en términos de exportación y tener en
cuenta las necesidades concretas de los exportadores permitirá que
éstos estén en mejor posición de responder a las demandas de los
mercados internacionales. Es imperativo que los países en
desarrollo cumplan y asuman la responsabilidad de ser elaboradores
de normas para productos de interés exportador.
En aquellos países que todavía no instalaron la necesaria
infraestructura de la calidad para ayudar a sus exportadores a
cumplir con los requisitos del mercado, el camino hacia sistemas
efectivos está bien trazado por la abundancia de buenos ejemplos
anteriores que se pueden seguir y las oportunidades de influir en
las normas. Esto último subraya la necesidad de que los países
compartan información y cotejen el respectivo desempeño.
Tal como lo demuestran numerosos ejemplos citados en este
número, si bien hay múltiples dificultades que superar para cumplir
con los requisitos internacionales, obligatorios o voluntarios,
productores y exportadores tienen mucho que ganar. Los beneficios
van del mejor acceso a los mercados globales y al crédito a mejores
procesos agrícolas y productivos. Ahora bien, es crucial que
exportadores y productores comprendan las oportunidades y los
riesgos que conlleva cumplir con las normas internacionales
Patricia Francis