Retos
Los actuales métodos jurídicos no están a la par con el enorme aumento del comercio internacional.
Las barreras comerciales están desapareciendo, pero las barreras
jurídicas siguen intactas. El número de países se ha triplicado con
creces en los últimos 50 años, y las empresas deben tratar con un
número creciente de países, cada uno de los cuales tiene un sistema
jurídico y un derecho mercantil propios.
Ahora bien, aun cuando hay más fronteras que cruzar, también hay más
intercambios transfronterizos. En los últimos 15 años, la exportación
mundial de bienes ha crecido en una media anual de 6%.
Hace 20 años, a cada país se asociaba una legislación mercantil
específica. Hoy, eso no es posible. Las pautas del comercio se rigen
ahora por una diversidad de normativas y prácticas internacionales, a
menudo fuera del ámbito de la legislación nacional.
Allí donde los sistemas jurídicos no han evolucionado, el inversor se
ve confrontado a un clima de incertidumbre. En la pasada década, muchos
países en desarrollo se incorporaron a la OMC, pero son pocos los que
han ratificado más del 30% de los 200 tratados comerciales
internacionales más importantes.
Todo empresario sabe que una transacción puede fracasar, por mucho
empeño que se haya puesto en la negociación. Es lógico, pues, que al
multiplicarse las operaciones, aumente también el número de litigios
judiciales. Los países que no han invertido en la búsqueda de
alternativas al proceso judicial acumulan las causas pendientes, lo que
entraña un mayor costo y la pérdida de oportunidades comerciales. A
veces, los nuevos centros de arbitraje y mediación carecen de
experiencia y credibilidad.
En un contexto mundial de culturas empresariales y jurídicas
diferentes, las pequeñas empresas necesitan ayuda para exportar con
arreglo a condiciones claras para ellas mismas y para sus
interlocutores extranjeros. La mayoría no tiene medios para contratar
servicios jurídicos, pero tampoco puede permitirse quedar al margen del
comercio internacional.
Nos hacen falta nuevos medios para facilitar los tratos comerciales,
resolver litigios y ofrecer condiciones jurídicas seguras, que atraigan
asociados extranjeros.
Soluciones
- Adoptar normas básicas comunes. Se trata de
ratificar los tratados omerciales y de adoptar los modelos de
legislación internacional que definen los principios comunes básicos en
materia de ventas internacionales, arbitraje, patentes, marcas de
fábrica, transporte y otras cuestiones comerciales. El uso de contratos
modelo permite resolver las dudas más frecuentes que surgen en las
negociaciones y determinar responsabilidades con arreglo a criterios
internacionales reconocidos. La armonización de las leyes mercantiles a
nivel regional facilita el comercio entre países vecinos.
-
Resolver los litigios pendientes. Hay que buscar
más acuerdos extrajudiciales. Los centros de mediación y arbitraje son
tal vez la mejor alternativa.
Aporte del CCI
- Lega Carta. Se trata de mapas disponibles por
internet, en los que se indica si un país determinado ha ratificado los
200 principales tratados comerciales internacionales.
- Juris Internacional. Esta es la mayor colección
mundial de instrumentos jurídicos básicos disponibles gratuitamente en
línea, en español, francés e inglés.
- Contratos modelo. Abarcan un total de 150 modelos
de contratos sobre mercancías perecederas, productos de imprenta y
edición, y empresas de riesgo compartido; según un estudio del CCI, son
los más utilizados en los países en desarrollo. Los modelos son
gratuitos, están redactados en un lenguaje simple y neutro, adaptable a
la diversidad cultural y jurídica, y se basan en las investigaciones
realizadas sin costo por un grupo de 50 expertos jurídicos de todo el
mundo.
- Servicios de mediación y arbitraje. Se trata de
mejorar los servicios de resolución de litigios en los países, mediante
cursos y coloquios.
- Armonización regional del derecho mercantil. Se
deben apoyar y fomentar, a nivel de los juristas especializados, los
esfuerzos regionales de armonización de las leyes y normativas sobre
comercio.